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Viajamos al pasado de la Plaza de Altozano

Albacete/ 12 de febrero de 2018
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Viajamos al pasado de la Plaza de Altozano

Te gustaría viajar en el tiempo? ¡Tu próxima parada te llevará al siglo XVI! No te preocupes por el viaje, déjalo en manos de Vectalia.  Tampoco es necesario que lleves maleta  (a no ser que tú quieras).  Ya te habrás imaginado que no se trata de un viaje físico al pasado, sino que vamos a viajar con la imaginación a través de la historia de nuestra ciudad ¿Qué dónde vamos? A la Plaza de Altozano. Dirígete a la parada de bus más cercana y alza la mano, empieza la aventura.

 

¿Qué autobús debes coger?

Línea A: Con parada en Martínez Villena 11

Línea B: Con parada en Martínez Villena 11

Línea C: Con parada en….sí, lo adivinas, Martínez Villena 11

Línea D: Esta vez parando en Plaza de Altozano

El pasado de La Plaza de Altozano

Apenas unos minutos en bus nos separan del siglo XVI, concretamente de la década de 1570. Por aquel entonces la plaza distaba mucho de la apariencia que tiene ahora: anchas calzadas recorridas por apenas 5000 habitantes, pocos edificios… Y, sin embargo, no dejaba de ser una ciudad especial. Decimos esto porque Albacete “nace” del amor, ¿lo sabías? En ese mismo siglo, pero 40 años antes, Carlos I de España consideró nuestra ciudad de tal valor que serviría como prueba de su amor a Isabel de Portugal y se la regaló como presente de boda. ¿Para qué regalar diamantes cuando se puede entregar un señorío de igual belleza? Ese regalo inició la apertura de Albacete, fue el primer paso en el camino hacia convertirse en la ciudad que es hoy día.

En 1583 “la Plaza de Altozano” recibía a las monjas justinianas que fundaron el Convento de San Lorenzo Justiniano en unas dependencias donadas. Sin embargo, tuvieron que pasar algunos años hasta que se empezará a edificar la iglesia de San Juan (1680) que más tarde se convertiría en Catedral. Poco a poco la ciudad se iba construyendo alrededor de este enclave que fue cobrando cada vez una importancia mayor hasta llegar a 1767, año en el que la Plaza de Altozano aparece por primera vez en el plano de la ciudad, ¡habemus plaza! Pero llegar hasta la apariencia actual llevó varios siglos más…

Catedral de San Juan, Albacete

La construcción del Palacio del Conde Pinohermoso, actual Banco Central, la inauguración del Banco de España (s. XIX) y la implementación del sistema de alumbrado público cambiaron por completo la postal de la Plaza de Altozano y convirtieron a Albacete en una ciudad de referencia en España. A principios del siglo pasado se iniciaban las obras del Gran Hotel y del Cine Capitol (actual Filmoteca de Albacete), ambos todavía presentes en la plaza. El “diamante” que Carlos I le regaló a Isabel de Portugal solo hacía que recalcular su valor y aumentar su belleza. ¡Quién pudiera viajar al pasado de una forma real!

La Plaza de Altozano, refugio durante la Guerra Civil

Como buen viajero del siglo XXI que eres, ya te habrás dado cuenta de que nos acercamos a una época conflictiva en la historia de Albacete, una época gris. El  crecimiento se ve pausado al estallar la Guerra Civil. Las Brigadas Internacionales tomaron la ciudad, convirtiéndola en la sede de su Cuartel General. La plaza pasó de ser un lugar de referencia en el mundo de la cultura y del ocio a ser refugio para cientos de personas. En ella se construyó un búnker antiaéreo donde poder guarecer a los ciudadanos durante los bombardeos que asolaron la ciudad.  Este es, sin duda, el episodio más triste que ha vivido la Plaza de Altozano, pero aun así un capítulo importante en la historia de nuestro país.

Puede que viajar en el tiempo haya despertado en ti una sensación extraña: la nostalgia de lo desconocido, quizá cierta tristeza incluso… Son efectos secundarios, pero pasajeros. Solo te hará falta despegar la vista de la pantalla de tu móvil para inundarte de nuevas sensaciones, el sonido frío del agua de la fuente de la plaza, el olor de los Jardines de Altozano, la peculiaridad visual de la Bicha de Balazote o el goce al observar el Monumento al Cuchillero.

 

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